Probablemente alguno de los lectores desconozca que es un tradicional Tabanco Jerezano, pero espero que tras leer distendidamente esta columna sean capaces de identificarlo en cualquiera de las versiones revisadas que encontramos hoy en día en cualquier lugar del mundo. El Tabanco era un pequeño despacho de vinos que combinaba su actividad con la de bar, donde fundamentalmente se podía beber innumerables variedades de vino de Jerez. Era frecuente ver a chicuelos rellenando garrafas para el gasto doméstico y muy poco frecuente (por no decir imposible) encontrar mujeres entre su clientela habitual.

En su origen eran humildes, austeros, albero sobre la solería en el mejor de los casos y con unos retretes cochambrosos. Gracias a Baco, en los tiempos que corren han transformado completamente esta imagen y se han convertido en toda una tendencia. Locales de culto para amantes de los sabores auténticos y genuinos, aromas de cocina casera combinados con platos de vanguardia y una selección de vinos digna del Zar son algunas de las claves de su éxito.

En Jerez, cuna del Tabanquismo más radical, tenemos que destacar: El Pasaje, Tabankino, Tabanco San Pablo o la Pandilla como máxima expresión de la reinvención de este formato. Locales que han atrapado el tiempo entre sus botas, vitrinas y carteles que ahora atrapan a fotógrafos e instagramers de cualquier rincón del globo.

Disfrutar de una copa de Oloroso Viejo BC 200 y una ración de Jamón Cinco Jotas también es posible, pero en Chelsea en el Tabanco Glam Capote y Toro del amigo Abel Lussa, una fusión entre una clásica taberna andaluza y la excelencia británica resuelta de manera magistral y con un éxito continuado año tras año. Haciendo girar la bola del mundo podríamos ahora situar nuestro dedo sobre Tokio y visitar el Sherry Museum una revisión del tabanco más cosmopolita y que goza con el título de ser el bar con mayor número de referencias de Jerez del mundo… que no son pocas. Por supuesto también en el territorio patrio contamos con otros importantes locales de referencia a destacar: La Corte de Pelayo en Oviedo, una de las mayores carta de jereces con unos 250 aproximadamente, la Venencia en Madrid o Casa Román en Sevilla.

En cualquiera de los casos, vemos una evolución muy positiva en todos los sentidos, la oferta gastro, la selección enológica, el diseño y la decoración de los espacios y, por supuesto y lo más importante, es que las señoras y señoritas son bienvenidas siempre.

Foto Tabanco El Pasaje: Guía Repsol

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